12.5.08

El desencuentro. (Ne touchez pas la hache de Jacques Rivette.)

Me es muy difícil escribir sobre esta película, me ha causado una impresión muy fuerte como hacía tiempo que no sentía. Y sabéis que suelo ser entusiasta. Creo que Rivette está en plena forma y que este film permanecerá en mi memoria así como lo hicieron Céline et Julie. Estructuralmente tiene todos los ingredientes de Rivette, la narratividad circular, las elipsis, el fuera de campo narrativo, la conspiración, la mise en scène teatral, su singular tempo... Me ha entusiasmado la dirección de actores, como ha conseguido de nuevo hacer una obra de teatro filmada en la que la duquesa se mueve para mostrar su vestuario, siempre con un fondo muy definido... La forma en la que se mueven tiene una cadencia dreyeriana que transfigura todas las situaciones en icónicas , instantáneas que podrían congelarse a la manera en la que se relacionan la disposición de los retablos con la puesta en escena del teatro religioso medieval. Se representaba en las iglesias, marcando las posturas y gestualidades claves para la comprensión de la liturgia. Así remarca su gestualidad Rivette. Por no hablar del maravilloso momento en el que Antoinette entra en llanto y observamos sus lágrimas de cera, con innumerables paralelos pictóricos y escultóricos tanto en la tradición flamenca como en la española. Es esta clase de artificio la que logra que este drama , este mito sobre la fatalidad y el desencuentro, alcance su plena verosimilitud y con ella toda su grandeza.

4 comentarios:

pikonasso dijo...

Otro 9,5 como mínimo le pongo yo!!!
Esta ha salido con público? jejeje

junior dijo...

no, ésta la vi en pantalla grande, y en barcelona la entrada ya está a 7 eurazos.

Daniel Quinn dijo...

Pues..., pensándolo ahora es cierto, estoy de acuerdo en todo lo que dices, pero algo me falló y no sé muy bien qué es. Obviamente, si el director no fuera Rivette me parecería una obra maestra, pero con él está muy alto el nivel. Eché de menos, sobre todo, la frescura de sus películas contemporáneas; me pasa un poco igual que con La religiosa y Cumbres borrascosas, que, gustándome, no me acaban de llenar. Por momentos me parecía todo demasiado artificioso, como si Rivette estuviera tan seguro de sí mismo que pecara un poco de prepotente. ¿No te parece que el drama está demasiado cargado, que le falta el coqueteo irónico con los géneros que hay en otras de sus películas? No sé, en realidad sólo pienso razones por las que puede haberme gustado menos de lo que pensaba...

Y sí, hay escenas soberbias, como la que tu recuerdas, o alguna otra que no me quito de la cabeza (por ejemplo, el momento del baile con Balibar en primer plano y Depardieu al fondo de la sala, huyendo cabizbajo y expresando tanto con tan poco..., especialidad de Rivette).

Ah, además no me convence demasiado Balibar, que ya me desentonó en Vete a saber. ¿Dónde estarán Beart y Bonnaire...?

De todas formas, creo que tu comentario no puede ser más acertado, enhorabuena Junior! :)

Y aquí también está la entrada casi casi en los 7 euros, y como la vi en sábado no me valía ningún carnet, ni siquiera los de pega, jeje.

junior dijo...

hola daniel quinn. Es que a mí me emocionó mucho, a lo mejor arrastrada por el tema un poco en la línea del amour fou de otros Rivettes....Tienes razón en la escena del baile, es una pasada. También coincido contigo en lo de Jeanne Balibar, más que nada que no parece de la época, en cambio Dépardieu no puede encajar mejor en ese sentido. Además de que es un actorazo, yo es que soy fan. Y me ha gustado que te fijaras en la estructura de la crítica, que se note que soy historiadora del arte...jajajaja. Aunque se le pueden dar muchas más vueltas, no me animo a escribir todo lo que pienso en los blogs, soy más de papel y lápiz.

besos!