18.7.08

Adicta a los cosméticos

No sé qué me pasa últimamente. Soy incapaz de esquivar las perfumerías.Y lo que es peor, siempre acabo comprando algo. Es lo malo de tener un sueldo. Se produce el gasto irracional. Potes de Nivea, neceseres, esponjas para aplicar el maquillaje, brillo de labios, body milk, colonia (económica, eso sí) corrector, sombra beige, pincel aplicador de sombra, desmaquillante... Y eso que me acuerde de los últimos meses. Pero lo peor no es ni siquiera esto, es que cuando tengo horas - o minutos- miro los catálogos on line de las grandes marcas de maquillaje. Y si no, miro el portátil de mis sueños (que algún día espero poder adquirir). ¿Qué diagnóstico me daría mi querido Wittels? Y encima me han intentado meter mano en el autobús. Vaya día de perros que tengo hoy.

Desde luego, vaya post para niñas que me acabo de soltar. ¿Me estaré haciendo mujer a mi edad? ¿He dejado de ser un hombre homosexual atrapado en un cuerpo de mujer?

4 comentarios:

Diego García dijo...

Nada, sólo son exabruptos.

Uno a medida que se hace más viejo se acerca más al principio. Eso está claro. Si algo estoy aprendiendo de esto que digo es que un treintañero es un ser que está igual de perdido que un veinteañero con la diferencia que le quedan menos minutos para acabar la película.

Vivir es como ver Godzilla en la sala 8 y la sala 9 de un multicine. En la 8 empieza a las 20:00 y en la 9 a las 20:10, pero la historia es la misma...

Tu Godzilla particular al menos huele bien.

junior dijo...

no sé... yo ahora no estoy en crisis, hace tiempo que comprendí que no volvería a estarlo jamás.

pikonasso dijo...

¿Cómo se acerca uno más al principio si tiene las mismas dudas que uno de 20? En todo caso estamos a la misma distancia... Es que cuando me pongo definitorio soy un pesado.
Saludos!

junior dijo...

jajajaja. Sí, yo es que lo entendí a medias... (creo)