22.12.06

Tengo un nuevo ídolo

Se llama Fritz Wittels y estaba loco. Su profesión, psicoanalista (alumno de Freud). Pero lo bueno es como describe la Viena de su época y los que la poblaban. Hacía tiempo que no me reía así, al ver a los intelectuales esclavos de los encantos púberes. ¡qué maravilla!
Pero eso no es ni de lejos lo mejor. Me pierde como describe el hecho de descubrir en su tierna infancia que la única persona real era él y el resto sólo un gran simulacro. Admite que ese gran muro que creó con los demás siguió siendo importante durante el resto de su vida.