14.3.09

comer fuera de casa

Desde que me pagan las comidas en el trabajo y como siempre fuera, estoy descubriendo lo poco variada que es la gente. También estoy viendo que prefiero estar sola que con mis compañeros de trabajo, que sólo hablan entre ellos por alguna extraña razón de lo de siempre: el trabajo. A mí eso me agobia, sólo trabajo por dinero, todo lo demás me da igual... En fin, como voy sola no puedo evitar fijarme en lo que hablan los demás... Lo fuerte es que sólo oigo conversaciones de fútbol y si son mujeres hablan de hombres o hablan de otras mujeres para ponerlas a caldo. Me hace gracia observar a los herederos de la burguesía barcelonesa, trabajo en uno de los barrios más pijos de Barcelona, y lo obrera que me hacen sentir. Pero para bien.