9.10.08

el piropo.

Ayer, en el corto trayecto de ida desde mi trabajo hasta el metro me piropearon tres veces. Uno de ellos era un piropo ininteligible, el otro nosequé guapa y el tercero mi clase de piropo más odiado: el silbido-llamar-como-a-un-perro. Pero ahí no acabó la cosa porque cuando salí del metro en los 5 minutos que tardo en llegar a casa les dio tiempo a piropearme dos veces más. Esto no es normal. Atención, hoy llevo un vestido rojo. Lo que ha provocado que me digan el piropo más raro que jamás he oído: "Como te vea José Tomás con ese vestido rojo..." A ver. José Tomás es torero. ¿No eran los toros los que se acercaban al rojo? ¿? El género masculino cada vez es más absurdo. Eso o mi ya casi comprobada teoría de que soy un imán para los chiflados. Paciencia.

P.D. Ya sé que siempre me quejo de todo, pero es que así no hay quien vaya tranquila por la calle...

1 comentario:

David C. dijo...

hummm, eso de ser guapa te da problemas. que le vas hacer con la naturaleza.